Limpiar tu shisha de forma correcta es clave para mantener una fumada limpia, sin sabores extraños y con buen tiro. Una shisha sucia no solo empeora la experiencia, también acorta la vida útil de sus componentes.
En esta guía te explicamos qué partes debes limpiar, cada cuánto hacerlo y qué accesorios necesitas para que tu shisha rinda como el primer día.
Qué zonas debes limpiar
Para una limpieza eficaz, es importante no dejar ninguna parte sin revisar. Estas son las zonas clave:
Base
La base acumula residuos de melaza, cal y olores. Es una de las partes más importantes de limpiar, ya que el humo pasa por el agua en cada calada.
Mástil
Por el mástil circula el humo caliente, por lo que con el tiempo se acumulan restos que afectan al sabor y al tiro.
Manguera
Si la manguera es lavable, conviene limpiarla con regularidad. Una manguera sucia puede alterar el sabor incluso con una cazoleta bien cargada.
Cazoleta
La cazoleta debe limpiarse después de cada uso para evitar que el tabaco quemado y la melaza se adhieran al material.
Válvula y purga
La válvula suele olvidarse, pero es esencial. Si se atasca, la purga pierde eficacia y el tiro se ve afectado.
Qué accesorios deberías tener para limpiarla
Para limpiar tu shisha correctamente no necesitas productos complicados, pero sí algunos accesorios básicos:
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Cepillo largo para el mástil
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Cepillo para la base
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Agua caliente
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Jabón neutro o específico para shisha
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Pinzas para manipular piezas pequeñas
Opcionalmente, puedes usar productos específicos para limpieza profunda si fumas con frecuencia.
Conclusión
Una shisha limpia ofrece mejor sabor, más humo y una experiencia mucho más agradable. Dedicar unos minutos a su limpieza después de varias sesiones marca una gran diferencia y alarga la vida de tu cachimba.


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